
Probablemente no haya algo que resulte más elegante en el acto de fumar que la pipa. Cuando vemos a alguien fumar en pipa nuestra mente nos evoca la imagen de una magnífica estancia, una chimenea, un libro, un periódico y una copa de licor. A personajes célebres como Albert Einstein, Bertrand Russell, Ernest Hemingway o imaginarios como Sherlock Holmes.
“Hoy más que nunca, su fuerza misteriosa se opone a la febril vida cotidiana, detiene los pasos apresurados, frena cadencias demasiado veloces. Y sobre todo, ofrece un paréntesis de quietud y serenidad a quien vuelve cansado a su hogar”. (Giorgio Savinelli, “Arte y placer de fumar en pipa” Luis de Caralt editor S.A. Barcelona, 1997).
Hay algo en la pipa que la diferencia del resto de maneras de fumar y probablemente ello, además de ese “paréntesis de quietud y serenidad”, radique también en sus características y la calidad del tabaco.
El material
Para la fabricación de pipas se utilizan diversos materiales, aunque por lo general son tres los mayoritarios:
- Madera de brezo: La más común de las pipas, bien sea hechas a mano o de forma industrial. La madera se extrae de la raíz del Erica Arbórea, que crece en la región mediterránea. Aparte de la belleza que le proporcionada su aspecto veteado su dureza y su resistencia al calor es lo que ha hecho de este material el preponderante para la fabricación de pipas.
- Espuma de mar: Se trata de un silicato hidratado de magnesio de nombre sepiolita procedente de forma mayoritaria de Turquía. La expresión “espuma de mar” procede del alemán dado su color blanco muy claro. Fue en el s. XVIII cuando empezaron a utilizarse y su facilidad de moldeado proporcionaba excelente formas que, enseguida, fueron símbolo de prestigio entre quienes las usaban. Con el tiempo van adquiriendo un color con tintes dorados que les dan aún más realce.
- Arcilla: Las más utilizadas al principio del consumo del tabaco en Europa pero hoy tienen carácter minoritario. De hecho se han encontrado barcos cargados con miles de ellas. Para su fabricación se utilizan arcillas finas y blancas y pueden fabricarse igualmente de manera artesanal.
En cuanto a la influencia en los aromas del material de que esté hecha la pipa, las de arcilla son las más neutras y de hecho, son las que suelen utilizarse para las pruebas de las diferentes modalidades del tabaco.

Partes de la pipa y los accesorios
Podemos distinguir varias partes en la pipa como vemos en la siguiente imagen y que habremos de cuidar en la forma debida con sus correspondientes accesorios.

En cuanto a los accesorios, el más popular sin duda es el atacador. Los hay muy variados pero el estándar que vemos en la imagen es por lo general el más económico. Lo importante es que es un instrumento que reúne en uno solo tres herramientas imprescindibles para el mantenimiento de la pipa: el prensador del tabaco (1), el punzón para desatascar la pipa (2) y la cuchara para vaciar el tabaco quemado.
Por lo demás tenemos las escobillas para llegar a todos los rincones de la pipa para su limpieza, bolsas para llevar el tabaco e incluso las pipas, soportes para depositarlas en casa, encendedores específicos por su forma, etc.
En cuanto a los filtros, en su caso, también hay una importante variedad y en diferentes tamaño. De celulosa, carbón activado, de madera balsa, aluminio, etc.

El tabaco
El tabaco de pipa es un tipo de tabaco cortado en hebras más largas y gruesas que en la picadura de liar, aunque determinados tipos de menor calidad y más económicos se utilicen también de esa guisa. El tabaco que se necesita para una pipa de fumar está fermentado y prensado produciéndose numerosas mezclas, blends, para facilitar una fumada óptima.
En Europa, por lo general, han primado siempre las mezclas holandesas y danesas con tabacos más aromáticos. Sin embargo las mezclas de tipo inglés compuestas de tabacos de Virginia naturales con variedades orientales como la latakia (producida en Chipre), resultan más fuertes. Mientras, las procedentes de EE.UU. con tabaco Burley son más dulces al paladar.

Cómo fumar en pipa
Fumar en pipa es una tarea que requiere de cierto aprendizaje y ello comienza por la elección de la pipa y del tabaco que vaya a consumirse.
Para los que se inician en este arte es recomendable el uso de una pipa “recta”, ya que las curvas se le harán más pesadas en un principio y por tanto difíciles de manejar. En cuanto al tabaco, como decíamos antes, los procedentes del norte de Europa –holandeses o daneses-, suelen tener aromas más agradables y más suaves.
Antes de empezar es conveniente pasar una escobilla por la cánula para limpiarla debidamente. Así se eliminarán restos indeseados que podrían alterar el aroma del tabaco que vayamos utilizar.
Tres “pellizcos” de tabaco serán suficientes para el tazón que ha de quedar hasta la mitad para su correcto funcionamiento. El primero muy suelto y los otros dos algo menos, teniendo en cuenta que ha de pasar el aire para una debida combustión.
Para encenderla, aunque hay encendedores específicos para ello, se puede utilizar una cerilla. En cualquier caso hay que mover la llama sobre al tabaco a la vez que se aspira. No utilizar jamás encendedores de gasolina, ni prender directamente el tabaco por el método quesea, ya que ello alteraría sensiblemente los aromas de la mezcla de tabaco.
Caladas breves y no muy seguidas, lo justo para que no se apague la pipa, pero sin inhalar el humo solo saboreándolo en la forma debida. Sostendremos el tazón en la mano, sin quemarnos claro está, pero así sabremos mejor cuando volver a realizar otra calada.
Si se apaga, no pasa nada ocurre con frecuencia, presionamos un poco el tabaco y volvemos a encenderla. Solo hay que retirar la ceniza en el caso de que esta impida el encendido.
En cuanto al tiempo, fumar una pipa puede durar entre 20/24 minutos, por lo que habrá que tomárselo con cierta tranquilidad; probablemente uno de los signos de identidad de la misma.
Para acompañar y así evitar la sequedad que pueda producirse en la boca, no esta de más acompañarse de una bebida como un té, café o simplemente agua.
Con el tiempo, tendremos más de una pipa y, entonces, lo más recomendable, es ir alternando su uso sobre todo cuando utilizamos diferentes mezclas de tabaco.
Fumar en pipa es todo un arte, y como en todo arte, solo con la práctica y la experiencia lograremos un mejor grado de satisfacción.
Bibliografía:
https://trediser.es/, https://pipador.es/, https://www.bollitopipe.com/es/, https://www.barcelonapipaclub.es/, https://www.tabacosdelsur.com.ar/, https://www.pipasytabaco.cl/, https://tabacopedia.com/es, https://www.gpgrant.com/es, https://pipaybarba.home.blog/
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