La entrevista: Carmen Mateos

No podía ser de otra manera y esta sección de estancosdebadajoz.com tenía que comenzar con una entrevista a la presidenta de la Asociación de Badajoz, para ser correctos de la Unión Provincial de Estanqueros de Badajoz.

Es una larga sobremesa, nos acompaña el tesorero de la organización junto al que ha mantenido una intensa reunión de trabajo con una entidad financiera. La cuarta presidenta de la Asociación. 41 años, de lejos, la más joven.

Carmen Mateos es licenciada en marketing por la Universidad de Sevilla, ciudad donde ejerció como tal hasta lograr un puesto de relevancia en la delegación andaluza de una importante empresa de su sector a nivel nacional.

Pero puede decirse que nació en el estanco, en Cabeza la Vaca, una pequeña localidad al pie de la Sierra de Tentudía por donde correteaba en el estanco de su abuela. “En 2015 falleció mi madre y tuve que hacerme cargo del estanco”. Sí, pidió una excedencia en la empresa, mientras decidía si seguía con el estanco y al final se quedó. Son de esas decisiones que uno nunca sabrá si fue la correcta o no, dejar una gran ciudad con un buen puesto de trabajo por un negocio en un pequeño pueblo.

Pero Carmen se adaptó. Y lo hizo tanto que entró a formar parte de la directiva de la asociación de estanqueros a la que había pertenecido siempre su madre. Y de ahí a presidenta, tenía entonces 39 años.

“De pequeñita siempre iba a las asambleas con mi madre pero nunca imagine ser presidenta; pero mi carácter y mi manera de ser me hacía participar de manera activa en estas desde que me hice cargo del estanco. Y eso parece que atrajo la atención del anterior presidente; me ofreció la posibilidad, me vi capaz –tenía el gusanillo-, y entré en la Directiva, vicepresidenta, y las circunstancias me llevaron a sustituir al mismo cuando llegó el momento de su jubilación. Fui reelegida el pasado año y aquí estoy”.

“El gusanillo”, quizá la vía de escape para realizarse en lo profesional tras tantos años de aprendizaje: la escuela, el instituto, la universidad. Se acabó implicando y ¡vaya si lo hace!

Panorámica de Cabeza la Vaca (Wikimedia Commons)

Carmen cree en la Asociación, en la fortaleza del grupo en aras del bien común. Vivimos en una sociedad extremadamente compleja bajo un modelo económico casi depredador que deja al pie de los caballos a las personas y a sus pequeños negocios. Pero Carmen es de las de “la unión hace la fuerza”.

Fue elegida, más certero que reelegida, el pasado año y ahora, una vez asentada en el cargo, se ha encomendado la tarea, junto a su Junta Directiva, de reforzar el colectivo mediante nuevos instrumentos y con diferentes convenios a nivel provincial.

Pregunta: ¿Por qué debería un estanquero o una estanquera asociarse a la organización?

Respuesta: “Porque estamos aquí, porqué existimos, porque tenemos familias, porque vivimos de esto y porque representamos ese comercio de proximidad que cada vez se echa más en falta. Porque somos la referencia de nuestros vecinos en muchas cosas, no solo en el tabaco sino en toda esa serie de productos que complementan nuestro negocio. Porque tenemos que ayudarnos entre nosotros, porque tenemos que caminar unidos en un sector extremadamente regulado y por eso no podemos estar solo a las órdenes de los de arriba y se tiene que escuchar nuestra voz. Porque esa misma unión nos permite concertar acuerdos con empresas en condiciones más ventajosas. Porque la unión hace la fuerza”.

P: Que el tabaco trae perjuicios para la salud no vamos a ponerlo en duda. Por eso mismo las compañías tabaqueras llevan años invirtiendo cantidades millonarias en nuevos productos alternativos de riesgo reducido, los denominados THR, como vapeadores, bolsas de nicotina o dispositivos para calentar tabaco. ¿Crees necesaria la regulación de estos productos y que la mejor manera de ello es que sean los estancos el único canal de venta de los mismos?

R: “Por supuesto y que, en toda lógica, los estancos sean el único canal de venta. Entre otras cosas porque constituye una falta de respeto hacia ellos, unos establecimientos extraordinariamente regulados por la venta de tabaco mientras que estos nuevos productos que también contienen nicotina y se encuentran en entredicho por cuanto hay una enorme diversidad de criterios con respecto a su fiabilidad y carácter nocivo, resulta absolutamente contradictorio que sean de libre y facilísimo acceso a través de numerosas vías para todo el mundo conforme a las reglas del libre mercado.

A mi juicio, insisto, una absoluta falta de respecto con los estanqueros, con todo el enorme conjunto de leyes y normas que afectan a los estancos y que hacen de los mismos un sector de lo más rígido frente a cualquier otro mercado minorista.

Además, los estancos que ya contamos con una larga experiencia en ello, somos los auténticos y probados garantes de que los menores no tengan acceso a esos productos. La administración llega tarde y se hace necesario de manera rápida una clara regulación del sector a este respecto”.

P: Actualmente hay una clara división en la Unión Europea entre países que entienden estas nuevas maneras de fumar como una alternativa menos nociva al tabaco, capaz de reducir el tabaquismo de manera sensible y con ello muchos de sus perjuicios, mientras otros apuestan por todo tipo de prohibiciones y fuertes incrementos en los precios ¿Cuál es tu posición al respecto?

R: En mi caso estoy totalmente en contra de las subidas del precio del tabaco porque está más que probado que lo único que ocurre con eso es aumentar el contrabando. Y no hay mejor ejemplo de ello que el caso de Francia donde desde que los precios se elevaron el 50 % (*), se ha multiplicado el contrabando de tal manera que hoy la mitad del tabaco que se consume allí es de procedencia ilícita.

Si, por otro lado, estamos ante unos productos nuevos que según los estudios existentes parecen resultar menos dañinos que el tabaco, no tiene mucho sentido que se aumenten de manera sensible los precios porque por una parte dejarían de ser un incentivo para aquellas personas que quieran dejar el tabaco tradicional, aumentaría igualmente el contrabando, tanto por un lado como por el otro, disminuiría la recaudación fiscal y, en definitiva, solo traería perjuicios para todas las partes.

(*) En Francia el precio de una cajetilla oscila entre los 12-14 € (Nota del autor)

Carmen nos cuenta su experiencia en Cabeza la Vaca, una bonita localidad en el sur de la provincia de Badajoz donde tiene su negocio. En su pueblo, a pesar de ser pequeño, no faltan distracciones y, según nos cuenta, raro es el fin de semana que no haya alguna actividad en la que participen buena parte de los vecinos. La presidenta, ya lo dice su carácter, está siempre ahí y, como se dice por estos lares, «está metida en todos los caldos».

Conocida en todo el pueblo, con una larga tradición familiar en la villa en la industria de la chacina y la distribución de alimentación y bebidas, Carmen ha aprendido a sortear las adversidades y adaptarse a los tiempos.

P: Tu estanco se ubica en Cabeza la Vaca, una pequeña localidad al pie de la Sierra de Tentudía ¿Cómo rentabilizas tu establecimiento más allá de las actividades propias del estanco?

R: Lo primero, en cuanto a lo que es puramente el estanco es llevar un riguroso control del stock. Yo trabajo con stock cero, es decir si el día antes de recibir la saca me he quedado sin alguna marca o estoy con lo mínimo pues es que la cosa ha ido bien. Es como yo entiendo la gestión de mi estanco, sobre todo en un pueblo pequeño como es el mío.

En mi caso soy expendeduría única, o lo que es casi lo mismo «complementaria», lo que me permite vender toda clase de artículos que me ayudan a sostener mi negocio. Por tradición familiar empecé vendiendo licores, vinos pero, es cierto que ese mercado ha ido reduciéndose.

Después fui incluyendo artículos de regalos y complementos en general: bolsos, carteras, bisutería, plata y otras cosas. Pero son las circunstancias, la demanda y la propia experiencia la que te va llevando por diferentes derroteros. Así llegue al mundo de las flores. La flor cortada, ramos, centros, etcétera en lo que la verdad que vamos creciendo cada día y estoy bastante contenta con ello.

En definitiva, de lo que se trata es de diversificar la cartera especialmente en las zonas rurales como es mi caso. Se trata de estar muy al día, de conocer las necesidades de la gente, de crearlas incluso, ahí es donde viene el concepto de «venta cruzada», cuando entras por una cosa y ves otra que te acabas llevando también. Todo suma y hoy he conseguido ser un referente en Cabeza la Vaca y cuando alguien piensa en regalar algo suele ir a mi casa. Un ramito, un detalle para la señora o para el caballero y así vamos.

P: ¿Cómo ves el sector del tabaco en los próximos años? ¿Cómo será el estanco del futuro?

R: “Dice un compañero mío que hace años que vienen diciendo que los estancos van a desaparecer pero la realidad es que aquí seguimos. Diría, a mi modo de ver, que no creo que el concepto de estanco como tal vaya a desaparecer, que el tabaco seguirá siendo un producto demandado, veo, al menos en España, todavía lejano que estos nuevos productos de los que hablábamos antes vayan a sustituir realmente el tabaco hasta el punto de constituir la base fundamental del negocio.

Creo que el contrabando ha adquirido tanto arraigo que va a ser el principal enemigo por mucho tiempo. Es cierto que la venta en los estancos se ha ido diversificando y lo seguirá haciendo lo que, por otra parte también, hace que pierdan su faceta de comercio tradicional. No sé cuánto durará este nuevo modelo de macro-estanco que estamos conociendo ahora con jornadas de 24 horas, 7 días a la semana en ciudades grandes. Son ciclos, habrá épocas mejores y otras peores. Lo iremos viendo”.

Hemos terminado. Sonriente, como desde el principio. Hasta cuando frunce el ceño parece no perder la sonrisa. Se le ven ganas, muchas. A buen seguro es lo que el sector necesita.

Mucha suerte presidenta y muchas gracias.

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