
El tabaco, es una planta que pertenece a la familia de las solanáceas, mientras todos los tabacos cultivados pertenecen al género Nicotiana.
El género Nicotiana está dividido a su vez en numerosas especies que se clasifican en subgrupos. Tres subgrupos son los más importantes por su interés para el cultivo: Nicotiana Rústica, Nicotiana Tabacum y Nicotiana Petunoide. Sin embargo, el 90% del tabaco cultivado industrialmente en el mundo pertenece a la especie Nicotiana tabacum que, del mismo modo, podemos dividir en otros cuatro tipos de tabaco: Virginia, Burley, Kentucky y Orientales.
La planta del tabaco es perenne –aunque su cultivo es anual-, de tamaño medio, entre 50 cm y 2 metros. Es originaria del sur del continente americano, en la zona andina y pertenece, como decíamos antes, a la familia de las solanáceas (Solanaceae), la que comparte con el tomate, el pimiento, la patata, la berenjena y la petunia entre otras. Comprende más de 60 especies, siendo la Nicotiana tabacum la más conocida.
En 1560 Jean Nicot, embajador francés en Lisboa, envió a Francia la planta del tabaco a la que atribuía virtudes medicinales. Introdujo el tabaco en polvo para esnifar en la corte francesa y propuso a la reina Catalina de Médici el empleo de las hojas de tabaco para curar su migraña. Su remedio tuvo un éxito inmediato y Nicot se convirtió en una celebridad.
La especie fue descrita por el naturalista Carlos Linneo cuando publicó el tratado «Species Plantorum», y en ella denominó al tabaco «Nicotiana Tabacum» en homenaje a Nicot.
Otras plantas de tabaco pertenecientes a este género son nativas de América del Norte y América del Sur, Australia, de África suroccidental y del sur del Pacífico.
Se estima que entre cinco mil y tres mil años a. C. ya se cultivaba el tabaco y cuando llegaron los europeos a América a finales del s. XV su consumo estaba extendido. Las primeras semillas que llegaron a Europa se sembraron en las cercanías de Toledo, desde donde se extendió al resto de Europa y el Mundo.
Localización y naturaleza
Las condiciones de altitud del cultivo de tabaco van desde el nivel del mar hasta zonas de hasta unos 600 metros sobre el mismo.
El área geográfica de cultivo de tabaco se extiende aproximadamente desde los 60º de latitud Norte hasta los 40º de latitud Sur, si bien el 90% de las plantaciones se localizan entre el Ecuador y 40º de latitud norte.
Al ser su origen de regiones tropicales, la planta del tabaco se desarrolla mejor en estas zonas, si bien se cultiva igualmente en regiones subtropicales y templadas con veranos cálidos. Prefiere temperaturas uniformes. Puede cultivarse en una gran variedad de climas, pero es sensible a las temperaturas bajas y a las heladas.
Durante la fase de crecimiento de la planta del tabaco en semillero, precisa temperaturas superiores a los 16ºC. Durante la fase de cultivo, la temperatura puede variar entre los 18ºC y los 28ºC y no debe haber grandes variaciones de la misma, ni de la luminosidad.
Los climas cálidos y secos producen una hoja de tabaco más corta y con mayor contenido en nicotina. Un aporte de agua suficiente y una humedad ambiente elevada producen hojas de tabaco más grandes y con menor proporción de nicotina.
El cultivo en España

Se trata de un cultivo con una importancia relativa en el conjunto de la producción agraria a nivel nacional, pero de gran importancia socioeconómica en las comarcas en las que se concentra, principalmente en el Norte de Cáceres, donde se establece más del 98% de la superficie total. El resto de la producción se sitúa en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Navarra.
La producción española representa aproximadamente el 19% de la producción de la Unión Europea (normalmente ha sido el 2º productor de la UE) y el 0,5% de la producción mundial.
Según el Censo Agrario 2020 (último disponible) en España se contabilizan 1.052 explotaciones con cultivo de tabaco, destacando Extremadura con el 94 % del total de explotaciones.
Alrededor del 55% de las explotaciones con cultivo de tabaco tienen menos de 20 ha y el 28% de 20 a 50 ha; si bien el tamaño medio por explotación es de 8 ha (datos del Censo Agrario, que contempla una superficie de cultivo de 8.481 ha).
En España, el tabaco se destina, casi en su totalidad, a la industria fabricante de cigarrillos y cigarros. Tradicionalmente se han cultivado las siguientes variedades: Virginia, Burley, Havana y Kentucky.
Con respecto al comercio exterior de tabaco crudo o en rama, España es netamente exportadora. El cierre de varias industrias cigarreras en el pasado ha reducido las necesidades de importación de hoja de tabaco.
Aproximadamente, entre el 80% y el 85% del tabaco exportado se destina a otros Estados miembros de la UE.
(*) Fuentes y texto recopilados de Wikipedia, Tabacopedia y el Mº de Agricultura, pesca y alimentación.
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