
A pesar de haber sido privatizada en 1999, tomando el nombre de Altadis, Logista en el caso de la división de distribución, todavía al día de hoy, más de un cuarto de siglo después, para algunos estanqueros y estanqueras y, sobre todo, para el gran público en general, Tabacalera sigue siendo el sobrenombre que identifica la venta y distribución del tabaco en España.
Ni siquiera la liberalización del mercado mayorista con la incorporación de España a la Unión Europea ha conseguido que el nombre de Tabacalera haya caído en el olvido.
Su omnipresencia en todos los aspectos del mundo del tabaco en España durante la mayor parte del s. XX como una derivada más de los modos y procedimientos de la dictadura ha sido y sigue siendo para muchas personas el principal referente del mismo.

La historia de la compañía se remonta a 1945 cuando fue creada por el régimen franquista para servir de continuación a la Compañía Arrendataria de Tabacos, empresa fundada en 1887 que venía a gestionar el reciente constituido monopolio que permanecería en España hasta 1986 con su incorporación a la U.E.
No obstante los orígenes de Tabacalera habría que buscarlos en la primera mitad del s. XVII, concretamente en 1636, cuando se regula y oficializa el comercio de tabaco entre América y España lo que la consolida con sus casi 400 años de historia como la empresa más longeva del sector tabaquero en el mundo.
Es en 1999 cuando Tabacalera, tras su privatización, se fusiona con la antigua empresa pública francesa Seita (Société d’exploitation industrielle des tabacs et allumettesque), que había sido privatizada 4 años antes, dando lugar a la firma Altadis.
Hasta que en 2008 la empresa británica Imperial Brands acabó adquiriendo el 100 % del accionariado de esta última, constituyendo la 4ª compañía más importante del mundo en el sector del tabaco.
Sin embargo el nombre de “Tabacalera”, fue recuperado para la división de cigarros Premium del grupo británico, que acabaría siendo vendida a un grupo inversor chino en 2020 y hoy es el distribuidor mundial de los prestigiosos cigarros habanos de fabricación cubana.
Por último y como ejemplo de la trascendencia de la marca, el actual logotipo obligatorio en los estancos y del propio Comisionado para el Mercado de Tabacos, el órgano del Mº de Hacienda encargado de gestionar el sector, es el de la propia Tabacalera creado en 1972 por Juan Toribio, director de arte de la firma Arce & Potti, seleccionada para dar un aire más moderno a la compañía.

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